La capilla de la Inmaculada Concepción de María era propiedad de José Félix Maceyra. Conocida en su época como capilla de la Purísima, había sido bendecida por José de la Luz Corral en 1869, quince años después de la proclamación de dogma.
Era para uso particular de la familia Maceyra y sus trabajadores, así como de las personas que viajaban en la línea de diligencias que comunicaban Chihuahua y San Antonio, Texas, la cual salía y llegaba al pórtico de despedida, a unos metros. Se ubicaba en la calle 10ª, entre las calles F.J. Mina y el Paseo Simón Bolívar.



